Dieta pre-eclampsia

La preeclampsia, una condición médica grave que puede ocurrir después de la 20 ª semana de embarazo, causa presión arterial súbita que puede ser fatal para la madre y el bebé si no se trata. A pesar de que la única verdadera cura para la preeclampsia es el parto del bebé, el riesgo de adquirirlo durante el embarazo se puede reducir y controlar manteniendo una dieta saludable y evitando ciertos alimentos.

Definición

De acuerdo con la Clínica Mayo preeclampsia es una condición que puede ocurrir durante el embarazo. Los síntomas pueden incluir una presión arterial alta, cantidades excesivas de proteínas en la orina, cambios en la visión, náuseas, dolores de cabeza dolorosos, mareos y dolor en la zona abdominal superior. La hinchazón de las manos y el área facial también puede ocurrir durante la preeclampsia, pero esto también es un síntoma común del embarazo. Si no se trata, la preeclampsia puede ser fatal.

Causas

La causa exacta de la preeclampsia todavía no se conoce completamente. Sin embargo, ciertas condiciones médicas como la diabetes y la hipertensión pueden restringir la cantidad de sangre que fluye a la placenta. Estas alteraciones del flujo sanguíneo pueden causar que se liberen grandes cantidades de proteínas placentarias en el torrente sanguíneo, lo que puede resultar en preeclampsia. Los factores de riesgo incluyen obesidad, diabetes gestacional y antecedentes familiares de preeclampsia.

Prevención con dieta

De acuerdo con el sitio web de Babycenter comer una dieta rica en calcio puede ser capaz de ayudar a reducir el riesgo de desarrollar preeclampsia durante el embarazo. Las buenas fuentes de calcio incluyen el queso, la leche, el yogur, la col rizada, la col china, el bróculi y los alimentos fortificados con calcio tal como jugo de fruta y cereal. Comer alimentos ricos en vitamina C y E también puede ayudar a prevenir la preeclampsia. Estos alimentos incluyen cantalupo, kiwi, granos enteros, col, yemas de huevo, semillas, sardinas, tomates y cítricos.

Riesgos de la Dieta

El sitio web de MedlinePlus advierte que ciertos alimentos y bebidas no deben ser incluidos en una dieta durante el embarazo, especialmente si hay antecedentes de preeclampsia en la familia. Los alimentos y bebidas que se procesan, contienen azúcares refinados, cafeína o alcohol pueden contribuir a la preeclampsia. Además, tener una dieta insuficiente en vitamina D puede aumentar las posibilidades de preeclampsia, aunque se necesitan estudios adicionales antes de que esto pueda ser completamente confirmado.

Consejos de dieta

Mantener una dieta poco saludable y llevar exceso de peso puede aumentar significativamente los riesgos de desarrollar preeclampsia. De hecho, el sitio web de Babycenter informa que la obesidad triplica las posibilidades de preeclampsia. Desafortunadamente, la dieta no se recomienda durante el embarazo. En su lugar, lo mejor es que una mujer embarazada se concentre en alimentos saludables que limitarán su aumento de peso mientras sigue proporcionando nutrición a su bebé nonato.